Hoy la entrada nos la escribe Patricia Molina una de nuestras profesoras de letras de Aula Mobius, así que bienvenida al blog:
Kiss me, I'm
Irish!
Esta es, sin
duda alguna, una de las frases más explotadas en las tiendas de souvenirs
irlandesas. Y es que si de algo presume el ciudadano irlandés es precisamente
de eso, de ser irlandés. Atrás quedó uno de los pueblos mas beligerantes de la
historia que tras el paso de los siglos se ha transformado en una sociedad
abierta y afable que se muestra orgullosa de mostrar su cultura.
Sus pubs,
donde podemos apreciar música tradicional en directo, no son sólo bares de
madera decorados con todo aquello que les hace sentirse únicos; son además,
testigos silenciosos de su historia como pueblo independiente.
Sus calles,
llenas de música por decreto (según la ley irlandesa, no se puede pedir dinero
o comida en la calle si no se ofrece nada a cambio), te contagian su alegría a
cada paso.

Además
de sus ciudades repletas de rincones encantadores, Irlanda posee paisajes
increíbles que te transportan a la época de los druidas y sus bosques mágicos.
Una vez allí, no puedes por menos que que echar una mirada en derredor por si
anda cerca algún enano con su olla de oro a rebosar.
Dublín, su
capital, es una ciudad cosmopolita llena de estudiantes venidos de todos los
rincones del mundo que desean completar o terminar sus estudios en una de las
universidades más importantes de Europa y la más antigua de Irlanda, el Trinity
College.
En ella estudiaron grandes personalidades como Samuel
Beckett, Bram Stoker, Oscar Wilde o Edmund Burke.
Sus paredes
albergan entre otros el libro de Kells que contiene un texto en latín de los cuatro evangelios escritos
con una caligrafía muy ornamentada, realizada con coloridos pigmentos.
La Biblioteca
del Trinity College posee la mayor colección de manuscritos y libros impresos
de Irlanda. El edificio es de los más antiguos que se conservan y la sala es
conocida como “Long room”.
En una de las
vitrinas puede contemplarse el arpa más antigua que se conserva de Irlanda
Tampoco
podemos dejar de visitar sus muchos museos o la Galería
Nacional, o por su puesto su más famosa catedral, St.
Patrick's Cathedral. Catedral fundada en 1191.
Para los
amantes del deporte no podemos olvidar mencionar a su equipo de rugby. Uno de
los más antiguos y reconocidos en todo el mundo. Irlanda es tradicionalmente
seguidora de este deporte convirtiéndose en una verdadera fiesta cada fin de
semana de partido.
¿Y qué
podríamos decir de su gastronomía? Bueno quizá para algunos éste sería sin duda
uno de sus puntos débiles, claro que en la variedad está el gusto! Los
Irlandeses son famosos por su “Irish stew” o estofado irlandés de ternera del
que os dejo una receta por si os animáis a probarlo.
O su “chip
butty” que no es otra cosa que un bocadillo de patatas fritas con ketchup y
mayonesa. Sí, habéis leído bien, bocadillo de patatas fritas, un regalo para
nuestro colesterol.
Y es que
Irlanda es única y no lo digo solo yo...
Autora: Patricia Molina