Mostrando entradas con la etiqueta biologia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta biologia. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de enero de 2016

¿POR QUÉ TENEMOS AGUJETAS?

Ahora que empieza el año, y con él millones de propósitos, seguro que uno de ellos es hacer más deporte.Casi siempre que empezamos a hacer una actividad física, al no estar  habituados, una de las cosas que solemos tener al día siguiente de haber hecho un gran esfuerzo son las temidas agujetas.Pero…¿qué son y por qué nos salen?Las agujetas las tenemos todo el mundo,  no depende de si somos  o no deportistas, solo influye que haya pasado un período  de inactividad.
Anteriormente se pensaba que eran debidas al ácido láctico, que surge de la descomposición de glucosa cuando no hay oxígeno (metabolismo glucolítico), por ejemplo cuando hacemos un ejercicio anaeróbico (levantar pesas o correr a mucha velocidad),  es decir, ejercicios muy intensos y de poca duración. Ese ácido láctico, lo producen nuestras células y lo van reutilizando, pero al ser un ejercicio corto no le damos tiempo al cuerpo  para que lo gaste nuevamente, por lo que se acumula y se cristalizan y de ahí esa sensación de que nos clavan agujas.


Recientes investigaciones  se ha observado que aparte del ácido láctico, cuando forzamos mucho nuestro cuerpo con el ejercicio se producen micorroturas o microdesgarros en las fibras musculares, el esfuerzo hace que las células más débiles se vean afectadas por el esfuerzo.

Las agujetas suelen desaparecer a partir de las 48-72 horas, reconstruyendo esas fibras del músculo haciéndolas mucho más fuertes y más grandes.

Algunos consejos para evitarlas son:
  • Hacer deporte de forma progresiva para que nuestros músculos se vayan acostumbrando al esfuerzo.
  • Calentar antes de los ejercicios y un buen estiramiento al finalizar para relajar la musculatura.
  • Si se nota sobrecargar, aplicar frío.
  • Tomar bebidas azucaradas al finalizar no ayudan a tener luego menos agujetas, pero sí es fundamental la hidratación y reponernos con una buena alimentación.

¡¡Ya no hay excusa para hacer deporte!!


Autora: Laura LLera

martes, 27 de noviembre de 2012

¿CUANTO CRECEN LAS OREJAS?


Seguro que alguna vez te habrás preguntado por qué algunos ancianos tienen unas orejas de  tamaño considerable. Pues bien, eso  tiene una explicación. Las orejas, al igual que el pelo, la nariz (sí, la nariz) y las uñas, no paran de crecer una vez que se ha pasado de la pubertad debido al tejido cartilaginoso. Este tamaño lo podemos explicar con varias teorías.

Las orejas crecen aproximadamente hasta los 10 años, después pasan a crecer  0,22 milímetros al año, como se observó en un estudio realizado en  1993 por expertos del Royal College of General Practitioners, en Londres.

Además, se piensa que a medida que vamos envejeciendo, oímos y olemos peor, por eso, si crecen nos facilitan el trabajo. Unas orejas grandes, o mejor dicho un pabellón auditivo grande, permite que las ondas sonoras choques mejor y lleguen más fácilmente al tímpano. Y si tenemos una nariz grande los epitelios olfativos captarán mejor los olores, y sino fijémonos en la nariz de la gente que crea perfumes.

Se piensa también que la cabeza se reduce ya que al caerse algunos dientes los músculos de la masticación se atrofian, además de la caída del pelo, por eso las orejas se ven más.

La uñas y el pelo también son de cartílago, como dijimos anteriormente, de hecho se rumorea que a algunos cadáveres después de exhumarles tenían una larga cabellera. Pero tranquilos, ¡¡a los muertos no les crece el pelo!! Lo que ocurre es que la piel se contrae, llegando a desaparecer y por eso nos parece que crece, además, el pelo y las uñas necesitan células sanguíneas para crecer y cuando uno muere, es imposible que la sangre llegue a ninguna parte del cuerpo.
orejas vistas aquí


Autor: Laura Llera Prof. de Ciencias

Fuentes bibliográficas: