Mostrando entradas con la etiqueta biología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta biología. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de noviembre de 2015

LAS DEFENSAS

La entrada de hoy  es de una de las veteranas del blog y que nos escribe artículos tan interesantes como la dieta mediterránea o ¿Cuanto crecen las orejas?  la profesora Laura LLera. 



LAS DEFENSAS

Aunque no lo parezca, estamos en otoño, el calor y el buen tiempo se empieza a quedar atrás para dar paso a las estaciones más frías, y con ellas llegan algunas enfermedades muy comunes como son los resfriados que tan poco nos gustan.

Por ello, es importante preparar nuestro organismo  para tener unas defensas fuertes que nos ayuden a combatir a todos esos bichos indeseables.
Pero, ¿qué son las defensas? Constantemente, nos hablan de ellas, que es importante tenerlas altas y que si nos faltan podemos caer enfermos.

Existen varios tipos de células defensivas: los fagocitos, que se encargan de comerse los gérmenes invasores y los linfocitos que hacen que el cuerpo recuerde a esos invasores y así, si vuelven, los reconozca y sepa ya atacarles. Son células que el cuerpo crea constantemente y que aumentan ante la alarma de una infección.

Las defensas también son ayudadas por las vacunas que nos hemos ido poniendo a lo largo de los años, por eso, es muy importante que nos las pongan, para que nuestro cuerpo sepa cómo hay que atacar. Además, si nuestro organismo no es capaz de ganar la batalla le ayudaremos tomando antibióticos.

A continuación podéis ver un vídeo de la serie de dibujos “La vida es así”, donde nos explica de una forma muy divertida cómo funcionan estas defensas.




Una vez que ya sabemos cómo nuestro cuerpo lucha para que no nos pongamos malos, hay que saber que podemos ayudarle a tener las defensas altas, y para ello se recomienda tomar alimentos ricos en vitaminas y minerales (frutas y verduras), dormir bien y no estar cansado, hacer deporte,  estar relajado y reír, ¡¡qué siempre es bueno!!

Autor: Laura LLera

lunes, 11 de febrero de 2013

NO TODO ES LO QUE PARECE


Es muy probable que alguna vez hayáis visto alguna imagen que no era lo que parecía, diferencia de tamaños, imágenes que desaparecían o quién no ha visto alguna vez una imagen que parecía que se movía, cuando en realidad era un simple dibujo estático. Pues bien, esto es conocido como “ilusión óptica”.
Un efecto óptico es cualquier ilusión del sentido de la vista que nos hace percibir la realidad de forma errónea, una distorsión; ya sea en lo relativo a la forma, el color, la dimensión y la perspectiva de lo observado. El ojo nos informa de lo que está viendo, pero el cerebro no es capaz de interpretarlo, esto  ocurre durante la conexión del hemisferio derecho y el izquierdo, que es lo que nos permite tener la capacidad de percepción. Llevándonos a una imagen imposible para nuestro cerebro, de ahí la ilusión.
Los motivos por los que ocurre esto son, por un lado las causas fisiológicas,  puede que lo que estamos viendo tenga excesivo color, brillo o movimiento  (sería el caso de encender una bombilla potente cuando estábamos totalmente a oscuras, el deslumbramiento deja saturado durante unos segundos los receptores luminosos de la retina) o por causas cognitivas,  cuando la causa es la interpretación errónea por parte del cerebro de las señales que el ojo le envía, malinterpretación de la dimensión  de dos objetos debido a la perspectiva, ambigüedad, distorsión…



Aunque no lo parezca, aquí todas las líneas son paralelas

¿Un jarrón o dos caras?


Pero no todas las personas ven igual las ilusiones ópticas; aquí influye  si tenemos o no problemas visuales, la agudeza visual o si somos daltónicos, entre otros.


Así que, nunca os fiéis de lo que veáis, volvedlo a mirar más detenidamente, a lo mejor no es lo que parece…




Fuentes: